Nuevo sitio web!

Visite nuestra pagina web http://www.parroquiallorente.com/

 

29/04/2009 12:37 Autor: Parroquia Llorente de Tibas. #. No hay comentarios. Comentar.

EJERCICIOS ESPIRITUALES PADRE JOSE MOSCHETTA FEBRERO 2009

1-EL AMOR EXAGERADO DE DIOS Y DEL CRISTIANO

 

 

La  buena noticia de la gracia de Dios, nos la da Pablo, ya que él está muy seguro del amor salvífico de Dios para todos los hombres (Ef 1, 4-10). Esta es la buena noticia que él ha experimentado y siente la necesidad de compartirlo. Esta noticia parte del corazón de Dios Padre: darle la mano a la humanidad para reconciliarla y vivir la experiencia de ser hijos de Dios.

            Nosotros, los hombres somos la pesadilla de Dios, le quitamos el sueño…si Dios ama, Dios sufre. Desde la eternidad, yo estoy presente en la mente y en el corazón de Dios. Me ha elegido en Cristo para poder ser copia (imagen de su Hijo). Debemos ser la alegría, o la sonrisa de Dios. Yo vengo del pensamiento y el corazón de Dios desde la eternidad. Ese sueño de Dios, su amor por nosotros, se concreta en Cristo Jesús.

            En el principio existía el Verbo, el Hijo…y el Hijo era Dios, esto nos comunica la experiencia del Hijo dentro de la Trinidad: el Hijo se hizo carne. El salto de la Trinidad a la tierra (Fil 2,6-11), Cristo se despojó de lo que le correspondía como Hijo de Dios y ese Dios toma forma de siervo, viviendo una vida semejante a la nuestra; sed, frío, hambre, desprecio, etc. Dios hecho hombre (  amor exagerado), alcanza lo máximo en la Pasión de Jesús: fue obediente al proyecto del Padre hasta la muerte en la Cruz.

            En la Pasión de Jesús, lo exagerado de sus sufrimientos y la experiencia del silencio de Dios (¡Dios mío por qué me has abandonado!)…Dios llega a tanto por nosotros: fue el camino que Dios quiso para mostrarnos su amor. No es el Dios de los truenos y relámpagos del Sinaí, sino el Dios que se ha “abajado”. Todo esto es lo que Pablo encontró en la experiencia de Jesús….Cristo es el que vive en mí.

 

CONSECUENCIAS:

  1. ¿Cómo puedo yo responder a ese amor increíble de Dios por mí?. Sólo un amor exagerado de parte nuestra  puede corresponder a ese amor exagerado de Dios. Hay cristianos que sólo se limitan a cumplir la Ley. El amor de Cristo nos urge: algo que no me deja en paz. Sólo un amor exagerado del cristiano puede ser una respuesta: no sólo cumplir la ley, sino ser la alegría de un Dios que ha pasado por la pesadilla del Viernes Santo.
  2. Tenemos tres tipos de cristianos:
    • El cristiano de la Ley: primero creen en las verdades que Dios nos ha revelado, recibe los sacramentos y guarda los mandamientos.
    • El cristiano del compromiso: En base a mi fe, lucho por la justicia (santidad)…tengo que comprometerme
    • El cristiano de la gracia: Lo primero no es lo que yo haga  por Dios, sino lo que Dios ha hecho por nosotros: dejar que Dios me ame y se meta en mi vida. Vivo los sacramentos por amor. Mi compromiso no es para una institución, sino el amor de Cristo que nos compromete a dar la vida por los demás. La conversión de Pablo fue saber que Dios lo amaba gratuitamente. Ese amor que llega a nosotros, nos hace cumplir la gran misión: un tesoro que le daremos al mundo.

CONCLUSIÓN

1.      ¿En qué sentido y en qué medida el evangelio es para mí, una buena noticia?

¿Sientes que la fe es realmente un regalo, algo que da sentido a la vida?

2.      ¿De qué manera yo en mi vida estoy demostrando que llevo esta buena noticia? ¿Qué cara tengo? ¿Cómo demuestro con mi vida que soy beneficiado y portador de la buena noticia? ¿Y yo la transmito?

3.      ¿Cómo me preparo para dar la buena noticia en la Misión Continental?

 

Jesús es la buena noticia: da sentido a la vida. Lo único que vale es enamorarse de Cristo y proclamarlo a los demás.

 

 

 

 

2- EL MISTERIO DEL PECADO

 

San Pablo también nos habla del misterio del pecado. El pecado es una realidad, causa de las desgracias del ser humano. Todos somos pecadores y necesitamos de la gracia de Dios. Hoy en día los hombres de ciencia son ateos, por lo general, creen que el mundo se hizo por casualidad: se encierra la verdad por el error.

En el pecado del hombre es donde más resalta el amor increíble de Dios (Rm 5)  por nosotros murió Cristo. La realidad del pecado ensalza la gratuidad del amor a Dios.

(Rm 1, 18-32 )

            El pecado es la personificación del mal. Es una ceguera ( los hombres prefirieron las tinieblas). En el pecado, el hombre cambia la verdad al error y también justifica su pecado. El pecado tiene consecuencias sociales. Hemos llegado al punto de llamar bien al mal; se llega a cambiar la conciencia y eso es fatal, o sea aprisionar la verdad en el error, darle vuelta a mi conveniencia.

            Una cosa es el pecado como un acto, pero cuando ya no es acto, sino actitud es trágico, porque ya la conciencia no habla. El fondo del pecado es cuando el corazón ha cambiado.: el hombre es esclavo del pecado: pérdida del sentido moral. La pérdida del sentido de Dios nos lleva a perder el sentido del pecado, caemos en el relativismo moral. El pecado es promesa de felicidad que termina en engaño y esclavitud.

            La gravedad del pecado se mide y se entiende a partir de la Pasión de Jesús. La ira de Dios es una manera humana de expresar la incompatibilidad entre Dios y el mal: hay un rechazo completo. No se puede justificar el pecado con la bondad de Dios.

            Si vuelvo al pecado de nuevo estoy crucificando a Cristo y pisoteando la sangre del Cordero sin mancha… por eso Cristo sigue en agonía hasta el fin del mundo (Pascal)

            La actitud secularista nos quita el tesoro de la fe. Actuamos como la masa, dejamos de ser fermento, sal y luz, se pierde la identidad. Debo abrir los ojos para discernir las cosas de acuerdo a la verdad de Cristo.

            La santidad no es natural, nadie nace santo, se nos invita a la vigilancia: el hacer el bien es parte de un esfuerzo.

            La tentación no es pecado,pero a veces se da más fuerte cuando estamos con Dios. La sugerencia para la tentación, es aprovechar ésta para un acto de victoria.

            San Agustín decía que todos tenemos el beso de Judas sobre los labios y la posibilidad de darlo. Debemos de pedir los dones del Espíritu Santo para poder luchar contra el mal. Por ejemplo,

  • la inteligencia para ver las cosas con la mirada de Dios; no dejarnos engañar por las apariencias.
  • El temor de Dios: la delicadeza que Dios me da para no ofenderlo porque me ama.
  • La fortaleza para poder mantenernos firmes.

 

 

 

 

3-JUSTIFICADOS GRATIS POR LA FE EN JESUCRISTO

           

            La Palabra de Dios en Pablo: Leer y reflexionar los siguientes textos:

 Rom 3,23-26    Gál2,16  y Rm 4,16

            La experiencia de Pablo: Estuvo 3 días en ayuno, cuando quedó ciego. Luego veía con los ojos del alma y con la luz de la fe. La conversión de Pablo significa que era él el que podía conquistar la salvación, pero ahora entiende que es un pecador, que sólo se salva por medio de Cristo: ya no busco la santificación mía(santidad) sino la justicia como regalo de Dios por la fe en Jesucristo. Te salva Dios por medio de su  Hijo Jesús, si creemos en Él.

Fil3,4-9 En el centro de la vida de Saulo fariseo, estaba el yo, pero después de su conversión, estaba Cristo: don gratuito de Dios que te salva.

La tentación más grande del mundo de hoy es la misma de Saulo el fariseo…

( “mi felicidad, mi realización personal). La realización de la felicidad de la humanidad está en la capacidad del mismo hombre: la ciencia, la tecnología, las nuevas modas religiosas, la evasión (disfrutar la vida al máximo). Si la persona no tiene espacios para pensar, va a vivir siempre en el vacío.

            El  cristiano cree en el evangelio de la gracia, el don gratuito de Dios, donde el hombre acepta el amor de Dios para salvarlo. El proyecto salvífico de Dios, nos ha llegado por la muerte de Cristo.

2Co5,21 “El se despojó de su santidad por mis pecados” “Dame tu pecado y yo te doy mi santidad”.

En las cartas de Pablo se nos exige rechazar la auto salvación (esto es pecado de orgullo). La puerta por la que Dios entra en nosotros es la fe. En la conversión del cristiano hay dos conceptos: uno AC (antes de Cristo) que es el esfuerzo que yo hago para cambiar de vida. El otro es DC (después de Cristo), donde nace el cristianismo,  la conversión es un salto hacia delante, hacia los brazos misericordiosos de Dios. Primero busco a Dios, y Él me transforma.

La fe es abrirle el corazón a Dios para que me salve. Ser santo no es el perfecto, sino el que ha amado mucho y se ha dejado amar por Él…¡nada me puede separar del amor de Dios manifestado en Jesucristo!

 

 

3- EL ESPÍRITU SANTO EN LA VIDA  DE LOS CRISTIANOS

 

            En un Congreso Mundial  acerca del Espíritu Santo, convocado por Paulo VI, un patriarca ortodoxo llegó a las siguientes conclusiones:

  1. Dónde está el Espíritu de Dios ahí también está la Iglesia
  2. El actuar humano queda divinizado con el Espíritu
  3. Sin el Espíritu Santo, Jesús sería un personaje del pasado.
  4. Con el Espíritu, Cristo es fuente de vida verdadera.
  5. Los mandamientos son un camino de vida, un regalo de Dios.

 

Pablo se pregunta ¿Quién me liberará de lo que me lleva a la muerte espiritual? En Rm 8, 1-27 está la respuesta. Pablo habla del Espíritu Santo 17 veces como centro de la vida cristiana. Partimos del centro: Cristo Jesús no nos dio a nosotros una nueva ley, sino que al salvarnos nos regaló el Espíritu Santo. No es una ayuda exterior, sino que viene desde dentro: “les daré un corazón de carne” (Jeremías). El Espíritu Santo no es una herramienta  en mis manos para ayudarme, sino que es una nueva capacidad que me permite actuar según el Espíritu de Dios.

            Jesucristo recibió el Espíritu Santo en la encarnación y en el bautismo; el alma de Él queda inundada  del Espíritu en ese momento, pero cuando inicia una nueva etapa  de su vida, recibe una nueva efusión., para  una nueva tarea. Nosotros recibimos el Espíritu también en el bautismo y luego en la confirma porque es una nueva etapa la que tendremos que iniciar, al igual que la efusión para el ordenamiento sacerdotal. También en los sacramentos actúa el Espíritu por ejemplo como en el matrimonio: la pareja comienza  una nueva etapa de su vida, el valor más importante de un matrimonio es el amor y el E.S. es fuente de ese amor.

Nosotros nos morimos de sed a la par de un manantial, porque no sabemos que teníamos ese tesoro. San Marcos y San Lucas nos dicen que Jesús fue empujado por el Espíritu al desierto para ser tentado. El desierto es el lugar del encuentro con Dios, es también lugar de la tentación.¿Quién es el protagonista de estas tres tentaciones? Es el E.S. en Jesús, el demonio se alejó hasta la hora oportuna (La Pasión). Satanás manejó el poder en el enemigo de Jesús, Judas que es un instrumento del espíritu del mal. La muerte Cristo en la cruz, es la derrota del príncipe de este mundo.

Cuando Jesús volvió a Galilea, lo hizo con el poder del Espíritu (fortaleza, confianza, esperanza). También vivifica el cuerpo muerto de Jesús para la resurrección. Por lo tanto, el E.S. es el regalo fundamental que Jesús nos da a través de su muerte y resurrección., para que  los que creen en Él, queda cambiado, para una nueva vida.

Tener el Espíritu significa:

  • Nos hace ser, vivir, sentir como Hijos de Dios. No se trata de llamar a Dios Abba, sino que es algo que está dentro de mí: sé que es un Padre que me ama tanto que me fío de Él y me pongo en sus brazos (experiencia de Dios Padre). Sentir a Dios como “papá” a través del E.S.  nos da mucha alegría.
  • El E.S. nos hace sentir a Jesús como nuestro amigo y se manifiesta en cada Eucaristía, en la Comunión; hace sentir la  Iglesia como tu familia, aún con los límites humanos que tiene.
  • Con el Espíritu la iglesia es la imagen de la Trinidad. Amar a la Iglesia es una gran gracia de Dios. El Espíritu no se ve, pero se siente sus frutos. Cambia nuestro deseo, nos da “el sabor de las cosas buenas”, las virtudes, que nos hacen rechazar las cosas malas y nos sostiene en la lucha contra rel pecado. La gracia de Dios, me ayuda fácilmente a vencer la tentación.
  • El Espíritu  hincha las velas de la Iglesia. Nos da el hábito de la bondad, del amor al prójimo, etc. Nos enriquece con sus dones y frutos, la alegría, la paz y la bondad son los más importantes, que lo resumen todo

 

El Espíritu no es privilegio de algunos, es para todos, es un don ¿cómo lo pedo renovar? El Espíritu nos viene dado como un manantial. Permanece siempre en nosotros, pero algunas veces la fuente “se llena de basura”, pero nadie puede secar la fuente porque es de Dios y no del hombre: hay que renovar el Espíritu y Él vuelve a llegar a nuestro corazón. Debemos tomar conciencia para renovarlo y para eso se necesita:

·         Sentir la necesidad de verdad, porque es el Espíritu que cambia mi corazón.

·         Lo pido: dámelo, renuévalo…porque yo lo necesito.

·         Cuando el Espíritu está en nosotros hay que dejarlo actuar, no recibirlo como huésped, sino como dueño de nuestra vida. ¿Qué importancia le doy al E.S en mi vida?

 

CONCLUSIÓN

 

  1. Debe ser prioridad el amor increíble de Dios. Él ya nos ha ganado…sólo déjate impactar, alegrar
  2. Tanto amó dios al mundo, que entregó a su Hijo: Cristo murió por mí.
  3. Dios nos da la mano en Cristo Jesús, nos regaló su justicia.
  4. Soy hija de Dios y templo del E.S. por Cristo Jesús. “Dejar que Dios actúe en mi vida y Él me da el don del Espíritu.

 

EN MI VIDA

  1. Creer en el amor de Dios. Dios todo lo puede, sólo hay una que no puede: dejar de amar.
  2. Nos da vida, salvación, vida nueva por su Hijo Jesús. Mi vida debe irradiar el gozo del E.S.
  3. La gracia de las gracias es “enamorarse de Cristo Jesús”:seguirlo, querer conocerlo más.
  4. Ve y comparte esto con los hermanos, Somos privilegiados, elegidos para conocer a Jesucristo

 

 

11/03/2009 15:31 Autor: Parroquia Llorente de Tibas. #. No hay comentarios. Comentar.

Benedicto XVI explica cómo entendía san Pablo la justificación

Benedicto XVI explica cómo entendía san Pablo la justificación

Hoy durante la audiencia general CIUDAD DEL VATICANO, miércoles 19 de noviembre de 2008 (ZENIT.org).- Ofrecemos a continuación el texto íntegro de la catequesis pronunciada este miércoles por el Papa Benedicto XVI durante la audiencia general en la Plaza de San Pedro. 

* * *

Queridos hermanos y hermanas:

En el camino que estamos recorriendo bajo la guía de san Pablo, queremos ahora detenernos en un tema que está en el centro de las controversias del siglo de la Reforma: la cuestión de la justificación. ¿Cómo llega a ser un hombre justo a los ojos de Dios? Cuando Pablo encontró al resucitado en el camino de Damasco era un hombre realizado: irreprensible en cuanto a la justicia derivada de la Ley (cfr Fil 3,6), superaba a muchos de sus coetáneos en la observancia de las prescripciones mosaicas y era celoso en conservar las tradiciones de sus padres (cfr Gal 1,14). La iluminación de Damasco le cambió radicalmente la existencia: comenzó a considerar todos sus méritos, logros de una carrera religiosa integrísima, como “basura” frente a la sublimidad del conocimiento de Jesucristo (cfr Fil 3,8). La Carta a los Filipenses nos ofrece un testimonio conmovedor del paso de Pablo de una justicia fundada en la Ley y conseguida con la observancia de las obras prescritas, a una justicia basada en la fe en Cristo: había comprendido que cuanto hasta ahora le había parecido una ganancia, en realidad frente a Dios era una pérdida, y había decidido por ello apostar toda su existencia en Jesucristo (cfr Fil 3,7). El tesoro escondido en el campo y la perla preciosa en cuya posesión invierte todo lo demás ya no eran las obras de la Ley, sino Jesucristo, su Señor.

La relación entre Pablo y el Resucitado llegó a ser tan profunda que le impulsó a afirmar que Cristo no era solamente su vida, sino su vivir, hasta el punto de que para poder alcanzarlo incluso la muerte era una ganancia (cfr Fil 1,21). No es que despreciase la vida, sino que había comprendido que para él el vivir ya no tenía otro objetivo, y por tanto ya no tenía otro deseo que alcanzar a Cristo, como en una competición atlética, para estar siempre con Él: el Resucitado se había convertido en el principio y el fin de su existencia, el motivo y la meta de su carrera. Sólo la preocupación por el crecimiento en la fe de aquellos a los que había evangelizado y la solicitud por todas las Iglesias que había fundado (cfr 2 Cor 11,28) le inducían a desacelerar la carrera hacia su único Señor, para esperar a los discípulos, para que pudieran correr a la meta con él. Si en la anterior observancia de la Ley no tenía nada que reprocharse desde el punto de vista de la integridad moral, una vez alcanzado por Cristo prefería no juzgarse a sí mismo (cfr 1 Cor 4,3-4), sino que se limitaba a correr para conquistar a Aquél por el que había sido conquistado (cfr Fil 3,12).

A causa de esta experiencia personal de la relación con Jesús, Pablo coloca en el centro de su Evangelio una irreducible oposición entre dos recorridos alternativos hacia la justicia: uno construido sobre las obras de la Ley, el otro fundado sobre la gracia de la fe en Cristo. La alternativa entre la justicia por las obras de la Ley y la justicia por la fe en Cristo se convierte así en uno de los temas dominantes que atraviesan sus cartas: “Nosotros somos judíos de nacimiento y no gentiles pecadores; a pesar de todo, conscientes de que el hombre no se justifica por las obras de la Ley sino por la fe en Jesucristo, también nosotros hemos creído en Cristo Jesús a fin de conseguir la justificación por la fe en Cristo, y no por las obras de la Ley, pues por las obras de la ley nadie será justificado” (Gal 2,15-16). Y a los cristianos de Roma les reafirma que “todos pecaron y están privados de la gloria de Dios, y son justificados por el don de su gracia, en virtud de la redención realizada en Cristo Jesús” (Rm 3,23-24). Y añade: “Pensamos que el hombre es justificado por la fe, independientemente de las obras de la Ley” (Ibid 28). Lutero tradujo este pasaje como “justificado sólo por la fe”. Volveré sobre esto al final de la catequesis. Antes debemos aclarar qué es esta “Ley” de la que hemos sido liberados y qué son esas “obras de la Ley” que no justifican. La opinión --que se repetirá en la historia--, según la cual se trataba de la ley moral, y que la libertad cristiana consistía, por tanto, en la liberación de la ética, existía ya en la comunidad de Corinto. Así, en Corinto circulaba la palabra “panta mou estin” (todo me es lícito). Es obvio que esta interpretación es errónea: la libertad cristiana no es libertinaje, la liberación de la que habla san Pablo no es liberarse de hacer el bien.

¿Pero qué significa por tanto la Ley de la que hemos sido liberados y que no salva? Para san Pablo, como para todos sus contemporáneos, la palabra Ley significaba la Torá en su totalidad, es decir, los cinco libros de Moisés. La Torá implicaba, en la interpretación farisaica, la que había estudiado y hecho suya Pablo, un conjunto de comportamientos que iban desde el núcleo ético hasta las observancias rituales y cultuales que determinaban sustancialmente la identidad del hombre justo. Particularmente la circuncisión, la observancia acerca del alimento puro y generalmente la pureza ritual, las reglas sobre la observancia del sábado, etc. Comportamientos que aparecen a menudo en los debates entre Jesús y sus contemporáneos. Todas estas observancias que expresan una identidad social, cultural y religiosa, habían llegado a ser singularmente importantes en el tiempo de la cultura helenística, empezando desde el siglo III a.C. Esta cultura, que se había convertido en la cultura universal de entonces, era una cultura aparentemente racional, una cultura politeísta aparentemente tolerante, que ejercía una fuerte presión de uniformidad cultural y amenazaba así la identidad de Israel, que estaba políticamente obligado a entrar en esta identidad común de la cultura helenística con la consiguiente pérdida de su propia identidad, perdiendo así también la preciosa heredad de la fe de sus Padres, la fe en el único Dios y en las promesas de Dios.

Contra esta presión cultural, que amenazaba no sólo a la identidad israelita, sino también a la fe en el único Dios y en sus promesas, era necesario crear un muro de distinción, un escudo de defensa que protegiera la preciosa heredad de la fe; este muro consistía precisamente en las observancias y prescripciones judías. Pablo, que había aprendido estas observancias precisamente en su función defensiva del don de Dios, de la heredad de la fe en un único Dios, veía amenazada esta identidad por la libertad de los cristianos: por esto les perseguía. En el momento de su encuentro con el Resucitado entendió que con la resurrección de Cristo la situación había cambiado radicalmente. Con Cristo, el Dios de Israel, el único Dios verdadero, se convertía en el Dios de todos los pueblos. El muro --así lo dice Carta a los Efesios-- entre Israel y los paganos ya no era necesario: es Cristo quien nos protege contra el politeísmo y todas sus desviaciones; es Cristo quien nos une con y en el único Dios; es Cristo quien garantiza nuestra verdadera identidad en la diversidad de las culturas, y es él el que nos hace justos. Ser justo quiere decir sencillamente estar con Cristo y en Cristo. Y esto basta. Ya no son necesarias otras observancias. Por eso la expresión "sola fide" de Lutero es cierta si no se opone la fe a la caridad, al amor. La fe es mirar a Cristo, encomendarse a Cristo, unirse a Cristo, conformarse a Cristo, a su vida. Y la forma, la vida de Cristo es el amor; por tanto creer es conformarse con Cristo y entrar en su amor. Por eso san Pablo en la Carta a los Gálatas, en la que sobre todo ha desarrollado su doctrina sobre la justificación, habla de la fe que obra por medio de la caridad (cfr Gal 5,14).

Pablo sabe que en el doble amor a Dios y al prójimo está presente y cumplida toda la Ley. Así en la comunión con Cristo, en la fe que crea la caridad, toda la Ley se realiza. Somos justos cuando entramos en comunión con Cristo, que es amor. Veremos lo mismo en el Evangelio del próximo domingo, solemnidad de Cristo Rey. Es el Evangelio del juez cuyo único criterio es el amor. Lo que pide es sólo esto: ¿Tú me has visitado cuando estaba enfermo? ¿Cuando estaba en la cárcel? ¿Me has dado de comer cuando tenía hambre, o me has vestido cuando estaba desnudo? Y así la justicia se decide en la caridad. Así, al término de este Evangelio, podemos decir: sólo amor, sólo caridad. Pero no hay contradicción entre este Evangelio y san Pablo. Es la misma visión, según la cual, la comunión con Cristo, la fe en Cristo crea la caridad. Y la caridad es la realización de la comunión con Cristo. Así, si estamos unidos a Él somos justos, y no hay otra forma.

Al final, podemos sólo rezar al Señor para que nos ayude a creer. Creer realmente; creer se convierte así en vida, unidad con Cristo, transformación de nuestra vida. Y así, transformados por su amor, por el amor a Dios y al prójimo, podemos ser realmente justos a los ojos de Dios.

[Al final de la audiencia, Benedicto XVI saludó a los peregrinos en varios idiomas. En español:]

Un saludo muy cordial a los peregrinos de lengua española, en particular a los que han venido de España, Chile y otros países latinoamericanos. Invito a todos a dejarse ganar por Cristo y a seguir así el ejemplo de San Pablo, cuya vida no tuvo ningún otro objetivo sino estar y permanecer siempre con Él. Muchas gracias por vuestra visita.

[Traducción del italiano por Inma Álvarez

© Copyright 2008 - Libreria Editrice Vaticana]

"Yahveh te bendiga y te guarde; ilumine Yahveh su rostro sobre ti y te sea propicio; Yahveh te muestre su rostro y te conceda la paz."/  /"May Yahveh bless you and keep you. May Yahveh let his face shine on you and be gracious to you. May Yahveh show you his face and bring you peace" NUM 6,24-26.

21/11/2008 08:04 Autor: Parroquia Llorente de Tibas. #. No hay comentarios. Comentar.

Hermana Glenda - Tengo sed de Ti

Hermosa canción que vale la pena escuchar. Aquí les dejo el video con la letra de esta hermosa oración de la Hermana Glenda.

 

14/11/2008 13:38 Autor: Parroquia Llorente de Tibas. #. Hay 1 comentario.

Ejercicios Espirituales

Ejercicios Espirituales en la Parroquia Nuestra Señora del Sagrado Corazón de Jesús

VER MATERIAL DE APOYO

14/10/2008 16:02 Autor: Parroquia Llorente de Tibas. #. No hay comentarios. Comentar.

El SACERDOTE Y LA DEVOCIÓN QUE LE PROFESAMOS

20080721184642-sacerd3.jpg

Por Pbro. Dr. Francisco Fernández Carvajal, Adaptado a nuestro itinerario

 

Citas de la Sagrada Escritura:


Es preciso que los hombres vean en nosotros a los ministros de Cristo y a los administradores de los misterios de Dios.! Cor 4, 1.

Con toda tu alma honra al Señor y reverencia a los sacerdotes. Eclo 7, 31.

Los labios del sacerdote han de guardar la sabiduria y de su boca ha de salir la doctrina, porque es un enviado de Yavé de los ejércitos. Mal 2, 7.

Yo soy el buen pastor; el buen pastor da su vida por sus ovejas. Jn l0, 11.

Apacentad el rebaño de Dios que os ha sido confiado, gobernando no por fuerza, sino espontáneamente, según Dios; no por sórdido lucro, sino con prontitud de ánimo.1Pdr 5, 2.

Sed santos para mí, porque yo, Yavé, soy santo, y os he separado de las gentes para que seáis míos. Lev 20, 26.


Entre todos los vivientes le escogió el Señor para presentarle las ofrendas, el incienso y el aroma en memorial, y hacer expiación por su pueblo. Eclo 45, 20.


Pues todo pontífice tomado de entre los hombres, en favor de los hombres es instituido para las cosas que miran a Dios, para ofrecer ofrendas y sacrificios por los pecados. Heb 5, 11

Pero vosotros sois linaje do, sacerdocio regio, gente pueblo adquirido para pregonar excelencias del que os llamó de las ti nieblas a su luz admirable.1Pdr 2,


El que a vosotros oye, a mi me oye, y el que a vosotros desecha a mí me desecha, y el que me desecha a mi desecha al que me envió. Lc 10, 16
21/07/2008 11:46 Autor: Parroquia Llorente de Tibas. #. No hay comentarios. Comentar.

Diabetes Espiritual

Al vivir cerca de varias personas diabéticas hago una simpática constatación: al diabético le gusta lo que le hace daño. Un confitito por aquí, un dulcito por allá, un quequito a escondidas, un postrecito "casi sin azúcar".  Yo gracias a Dios, hasta el momento no  soy diabético  pero me confieso de tener una diabetes espiritual. Sí, me gusta todo lo que me hace daño. Aunque tengo un deseo de Dios, me atrae muchas veces lo que me aleja de Él.


En la Biblia hay también un diabético espiritual famoso, cuyo bimilenario de su nacimiento hemos empezado a celebrar, hablo del apóstol san Pablo, él mismo dice: "Realmente, mi proceder no lo comprendo; pues no hago lo que quiero, sino que hago lo que aborrezco" (Rm 7, 15). Sin duda una caso comprobado de esta enfermedad. Estoy intentando aprender de este y muchos de los santos que también padecieron esta enfermedad, creo que es necesario ir dando algunos pasos concretos, enumero algunos.



Si el mercado ha inventado para los enfermos de diabetes confites sin azúcar, postres con sustituto,  y un montón de cosas más que tiene como mentalidad hacer caer en la tentación al enfermo pero sin las consecuencias de tal acto. El primer paso es entender que el diabético espiritual no puede caer en la tentación sin inmediatamente experimentar las consecuencias del pecado. Por más atracción que tenga el pecado en mí, no puedo caer en él sin perder la gracia.


Segundo, la insulina es necesaria, incluso en sus horarios establecidos. La insulina del diabético espiritual es la oración. Por algo decía una famosa diabética santa Teresa de Jesús: el cristiano que no reza no necesita del diablo para ir al infierno, el cristiano que no reza solito se tira al infierno. Dosis diaria de "insulina espiritual", a sus horas, sin faltar irá fortaleciendo nuestra voluntad, para así alejarnos de lo que nos hace daño.



Tercero, el diabético muchas veces se rodea de gente que conoce su enfermedad, y a pesar de eso le ofrecen "pedacitos" de dulces por que "de por sí si se come solo un pedazo y no abusa nada la va a pasar", "nada en medida es malo" y otros argumentos más.  El diabético  espiritual también tiene esa clase de "amigos", hay que tener cuidado con esos discursos que nos alejan de buen control, recuerda que hay quienes consideran que la diabetes espiritual no existe, prefieren caer en la tentación sin creer que ello tiene consecuencias.



Y por último querid@ feligrés, si por alguna circunstancia te da una recaída, ve inmediatamente al Médico para que te estabilice, en esta parroquia hay confesiones

21/07/2008 10:15 Autor: Parroquia Llorente de Tibas. #. No hay comentarios. Comentar.

Boletin 20 Julio 2008

20080717221412-icasv5k7hca959pl9cajwojrmcab3or5xca016iilcas7w3yaca2lmnhsca33df0vca41lnb9ca2qqbmpca7p7vftcambx6h0cahv7h1bca9w0iikca7pr3m6ca5k0pbkca7zjpvn.jpg

Ya esta disponible el boletin de este Domingo

17/07/2008 15:11 Autor: Parroquia Llorente de Tibas. #. No hay comentarios. Comentar.

Boletin 13 Julio 2008

20080710160923-oca9oa74mcaccd8nmcaprmbczca0dl2i9ca7wl2orca3eeatxcaj73vj3caq1q2svcauw9t5zca60f4p1casf3eydcah5n5v8cawz4bascaftxfq2cab1obddcamdbqt4ca86bbmk.jpg

Ya Esta disponible el Boletin de este Domingo

10/07/2008 09:03 Autor: Parroquia Llorente de Tibas. #. No hay comentarios. Comentar.


Blog creado con Blogia. Derechos de autor con . Estadísticas. Suscribir RSS. Admin.
Blogia apoya: Fundación Josep Carreras, y Evento Blog España. Vota en los Premios Bitacoras.com [Blog Oficial en LaInformacion.com]